Compartimos algunos conceptos y temas que se trataron durante la 3.ª Sesión Formativa. »Pobreza del tiempo, conciliación y corresponsabilidad»

La pobreza de tiempo o la falta de tiempo propio tiene fuertes implicaciones de género, puesto que las mujeres a menudo se enfrentan a una carga más importante de trabajo no remunerado y de responsabilidades familiares, lo cual limita su disponibilidad de tiempo para otras actividades. Por lo tanto, si se quiere abordar la pobreza de tiempo, habrá que reconocer y poner freno a las desigualdades de género, y promover así una distribución equitativa de los tiempos y de las responsabilidades de reproducción social.

La pobreza de tiempo tiene una vinculación importante con la distribución de los tiempos vitales, los cuales se pueden agrupar en los cinco tiempos :

-Tiempos dedicados al mercado laboral.
-Tiempo que se dedican a las curas y la reproducción social
-Tiempo que se dedica a la movilidad, para desplazarse

Y en función del tiempo restando una vez se han cubierto las necesidades derivadas de estas esferas, la pobreza de tiempo tiene una incidencia en los tiempos restantes:

-Tiempo de participación social o política (es decir, tiempo que se destina en la comunidad o sociedad)
-Y el tiempo personal (que es el tiempo de curas propias, de inversión en un/una mismo/a y de socialización con fines de ocio y goce).

Cómo llevarlo a las políticas municipales

Para el público de los ayuntamientos certificados, se puede formular así: Una política municipal feminista de los usos del tiempo tiene que pasar de la conciliación individual a la corresponsabilidad estructural. Esto implica actuar en cinco niveles:

-Datos y diagnóstico: incorporar indicadores sobre tiempos de cura, tiempo libre, doble presencia, movilidad cotidiana, participación y sobrecarga.
-Organización interna municipal: flexibilidad corresponsable, racionalización de horarios, reuniones en horarios compatibles, permisos y cultura laboral no presencialista.
-Servicios públicos de cura: escuelas infantiles, servicios de atención domiciliaria, respiro familiar, apoyo a cuidadoras, equipaciones de proximidad.
-Urbanismo y movilidad: ciudad de proximidad, recorridos cotidianos, movilidad vinculada a curas, seguridad, accesibilidad y equipaciones conectadas.
-Participación democrática: horarios flexibles, formatos híbridos, apoyo a curas durante procesos participativos y reconocimiento de las asociaciones de mujeres.
Esta formación ha estado posible gracias al apoyo de la Unión Europea a través del Proyecto DIGECP.